Improvisacion

Hablar en público correctamente no es algo que se desarrolle de repente. Sobre todo para cuestiones de Modelos de la ONU, es algo que requiere práctica, práctica y más práctica. Es por eso que se consideró necesario dedicarle a este tema una segunda sesión, con el fin de profundizar un poco más en el manejo de discursos en el contexto del debate formal.

Delegado en el Mexico Model United Nations (MEXMUN)

Como se comentó brevemente en la sección de Oratoria, la improvisación es una de las armas básicas del delegado del Modelo de las Naciones Unidas. El poder tener un discurso previamente preparado es un privilegio que sólo se tiene en la primera intervención ante el comité . . . y a veces ni siquiera en esa ocasión, ya que el debate y la temática puede ser planteado de una manera radicalmente diferente por los primeros delegados que pasen al frente o por el mismo comité en conjunto. Es por eso que los delegados deben ser capaces de pensar muy rápidamente y tener la habilidad de generar discursos y comentarios sobre la marcha.

Es difícil el escribir una guía hacia la improvisación. Es algo que, por lo general, se obtiene con práctica, y sobre todo se aprende mucho observando a los delegados que tienen más tiempo en esto. La improvisación y el pensar rápido son afinidades que se van desarrollando, y muchas veces dependen en gran medida del contexto en el cual se debate. Por ejemplo, un debate de desarme crea situaciones muy diferentes a la de uno de derechos humanos.

Aún así, hay algunas recomendaciones que se pueden dar para ser más creativos a la hora de dar un discurso o disertación en un Modelo de Naciones Unidas.

•  El que bien empieza… Es de vital importancia empezar siempre de manera fuerte, interesante, y/o decisiva un discurso. Es muy importante llamar la atención de la audiencia desde el principio: engancharlos para que su atención esté enfocada al resto del discurso. Una buena manera de iniciar es con una cita, con una frase interesante o con una declaración contundente, concisa y al punto. Empezar con un “Bueno delegados…yo nomás quería decirles que …” hace que muchos delegados pierdan el interés.

•  L’etat, c’est moi . O lo que es lo mismo, El Estado soy yo. Esta cita de Luis XIV cobra mucha relevancia en el Modelo de las Naciones Unidas. Los delegados están representando una nación asignada. Es bueno que el delegado siempre esté hablando en nombre de su país, además de que hablar en primera persona por lo general no está permitido en un modelo. Esto hace que la simulación sea más realista. Si un delegado es capaz de asumir el rol de la nación que les toca representar, podrá hablar con más profesionalismo y determinación.

•  Me gustaría agradecer a la Academia . . . El delegado además de estar debatiendo, investigando, escribiendo, etc., también está desempeñando un rol. O sea que en esencia, es un actor. No se debe de dudar entonces en usar recursos histriónicos para dar el discurso y conquistar a la audiencia. El delegado que sea capaz de imprimir sentimientos, pasión y energía a los discursos, probablemente tenga un mayor impacto con sus palabras. Es importante recordar que en un mar de discursos a veces aparentemente interminables por parte del resto del comité, un discurso original, emotivo e interesante puede llamar mucho la atención, marcando una diferencia.

•  El abogado del diablo. Una parte esencial del debate formal dentro de los MUN son las sesiones extraordinarias de preguntas. A manera de explicación: después de dar un discurso, un delegado puede recibir preguntas por parte del resto del comité. Claro está que se puede negar a recibirlas o hasta a contestar una pregunta que ya le hayan hecho, pero obviamente esta no es la mejor opción. Lo importante es no perder la calma y pensar muy bien las cosas antes de decirlas. Incluso si no se sabe la respuesta, lo mejor es salir con algo no comprometedor que no denote la falta de conocimiento: hay una gran variedad de opciones de respuestas que se pueden usar en este tipo de casos (desde “con gusto hablaré a mi embajada para que le envíen esos datos si me proporciona un número de fax” hasta “eso es información clasificada” ). Lo mejor que se puede hacer (tanto con discursos preparados como los improvisados) es preguntarse de antemano todos los posibles cuestionamientos que se podrían recibir. Si es posible, es bueno practicar en parejas, y que uno sea el abogado del diablo, tratando de encontrar huecos en la declaración o discurso. De esa manera, es posible ir “blindando” las posturas.

•  De la oratoria y otros demonios . . . A pesar de que se ha comentado en este manual que la oratoria y el hablar en público en un modelo son cosas diferentes, hay aspectos y técnicas del mundo de la oratoria que son bastante aplicables a la hora de estar dando un discurso. Estos recursos son sobre todo técnicas verbales que le pueden dar mucho más dinamismo e impacto a un discurso. Estas técnicas se discuten a continuación:

Repetición: El repetir cierta palabra, frase o concepto varias veces en un discurso ayuda a dar cierto impacto además de que bajo las circunstancias correctas puede dar mucha unidad a las ideas que se están tratando de exponer. Es importante, al usar este recurso, el emplearlo con mucho cuidado para que no parezca que se es repetitivo por no tener nada mejor por decir. Ejemplo: “Debemos tener fe en la ONU. Fe en lo que representa y en lo que es. Fe en lo que puede hacer por nosotros. Fe en la posibilidad de un mundo mejor”.

Variación: Básicamente, esta técnica se trata de decir lo mismo varias veces con diferentes palabras, muy al estilo de Adela Micha. Cabe destacar que este recurso se debe usar discretamente para no caer en los excesos barrocos de la ya mencionada conductora. El propósito de este recurso es hacer un poco más interesantes las cosas y lograr que algo se grabe definitivamente en las mentes de la audiencia presente en el comité. Ejemplo: “Debemos cambiar, transformar y evolucionar estas estructuras con el fin de lograr un nuevo orden mundial mucho más estable”.

Preguntas retóricas: Una pregunta retórica es una pregunta que se hace al aire, sin esperar necesariamente una respuesta directamente. Sirven para involucrar a la audiencia con lo que uno está diciendo. Una pregunta retórica por lo general va encaminada a que la audiencia piense afirmativamente, lo cual es un truco elemental ( haz que la gente esté de acuerdo contigo en las pequeñas cosas) . La pregunta retórica también puede brindar un momento de respiro para el orador, al esperar una reacción por parte de la audiencia al cuestionamiento planteado en una pequeña pausa dramática. Ejemplo: “Esta propuesta por parte de mi delegación está encaminada a lograr la paz mundial. ¿No es acaso lo que todos estamos buscando aquí?”

Clímax: Este recurso se refiere a ir construyendo el discurso e ir subiendo el tono y la intensidad, hasta llegar a una frase o punto crucial de impacto hacia la concurrencia. Este clímax hace que un discurso pueda ser muy memorable y hasta impresionante. Es difícil tratar de citar un ejemplo, ya que es necesario mostrar la progresión hasta el punto que se ha discutido.

Iremos agregando a esta sección cualquier aportación creativa que nos quieras enviar.