Resoluciones
Las Naciones Unidas tienen la responsabilidad de facilitar las relaciones internacionales en más de un ámbito: el militar, el económico, humanitario, ambiental, etc. La Organización logra estos propósitos con la generación de resoluciones. Las resoluciones son documentos en los que la ONU pone de manifiesto sus recomendaciones (y en el caso del Consejo de Seguridad, sus decisiones con carácter coercitivo) y que se distribuyen a todos los países del mundo.
Es obvio entonces que como en la ONU, el obtener una buena resolución es el objetivo de un Modelo de Naciones Unidas. Con algunas sutiles diferencias, las resoluciones de un modelo son casi idénticas a las verdaderas. La principal diferencia que se puede observar en una simulación es que aunque haya órganos que en la vida real no expiden resoluciones per se, (como el UNICEF, por ejemplo) a la hora de simularlos sí se expiden estos documentos.
Escribir una buena resolución es un arte. Y es un arte que vale la pena aprender, ya que los delegados de un comité muchas veces notan quién tiene esa habilidad y lo incluyen en las negociaciones. También, un delegado que sea bueno para escribir una resolución puede generar un documento tan convincente, tan incluyente y tan atractivo, que haga que las demás personas del comité se unan a él para respaldar la resolución.
Las resoluciones en general se puede decir que son directivas o declaraciones dirigidas a organizaciones, Estados u otros organismos específicos. La resolución se prepara generalmente por un grupo de naciones, aunque obviamente siempre habrá alguien a cargo de ponerse a escribirla y redactarla propiamente dicho. Una vez que la resolución ha sido votada asentidamente, la resolución se convierte en la política y postura del organismo que la expidió. Al escribir la resolución, ese es un factor que debe ser tomado muy en cuenta: las capacidades del comité para el cual se escriben las resoluciones. Aunque una resolución por lo general es una declaración de política, un documento de este tipo puede incluir una convención o tratado. Sin embargo, esto raramente será el caso en un MUN.
Estructuralmente, la resolución es básicamente una oración muy larga, con secciones separadas por comas. Esta “oración” se divide en dos partes: el sujeto es el órgano que expide la resolución (Asamblea General, Consejo Económico y Social, etc.) y el predicado sería una parte preambulatoria y otra operativa.
La parte preambulatoria funciona como una introducción a las soluciones o declaraciones que se han de presentar. Si bien esta parte no tiene tanto peso como la parte operativa, es importante dedicarle cuidado a la misma. La parte preambulatoria usualmente da una justificación de las acciones que están por anunciarse, y suele citar resoluciones y acciones pasadas acerca de los tópicos sobre la mesa de debate. En casi todas las resoluciones del Consejo de Seguridad es muy común encontrar invocaciones al capítulo VI y/o VII de la Carta de la ONU.
La parte operativa es la parte de la resolución que de hecho va encaminada a ofrecer soluciones. Todas las líneas de esta parte empiezan con un verbo en tercera persona presente, y cada línea es una directiva específica, acomodadas en orden lógico. A nivel estructural, cabe agregar que las resoluciones del Consejo de Seguridad deben incluir al final una línea que declare que el Consejo permanecerá pendiente del asunto.